Aunque son una de las soluciones de iluminación de mayor ahorro y durabilidad, son elementos peligrosos cuando termina su vida útil y no se sabe dónde eliminarlas.

La ampolleta compacta fluorescente ha logrado gran alcance en los hogares de Chile y el mundo, dada su gran capacidad de ahorro de energía, llegando a consumir hasta un 25% menos que las ampolletas tradicionales.

Como todo, estas ampolletas tienen un defecto, y es que contienen mercurio en una cantidad que varía entre 5 y 20 milígramos. Dado que este contenido es tóxico, al ser desechadas directamente en la basura sin las medidas apropiadas, contaminan el medio ambiente y pueden llegar, incluso, a dañar la salud del ser humano.

Los especialistas señalan que si uno de estos focos se funde, antes de descartarlo dentro de la basura inorgánica, déjelo dentro de una bolsa perfectamente cerrada para evitar que se derrame su contenido en caso de romperse.

Si no cuenta con una bolsa de ese tipo, deberá guardarla dentro de la cantidad de bolsas plásticas convencionales que sean necesarias, cerciorándose de que queden perfectamente amarradas, para evitar fugas.

En caso de que la ampolleta se rompa dentro del hogar, es necesario:

  • Abrir las ventanas y dejar que el aire circule por aproximadamente 15 minutos.
  • Evitar pisar restos.
  • Retirar los residuos usando guantes desechables, papel de diario o una bolsa.
  • Limpiar con un papel o paño húmedo desechable las superficies que pudieran haberse contaminado.
  • Lavarse las manos con agua y jabón.

Estas medidas son de precaución, porque si bien la cantidad de mercurio es muy pequeña, el riesgo está en su acumulación en el cuerpo, especialmente en el cerebro.

 

Fuente: http://www.programacasasegura.org/cl/