En estos momentos, el escultor y Premio Nacional de Arte, tiene montada la exposición “Lo esencial de lo Humano” en el campus Los Leones de la Universidad San Sebastián. La muestra consta de 15 esculturas de bronce, y está entre el 20 de mayo y el 30 de junio en el recinto universitario. Entrada liberada.

Mario Irarrázabal, escultor de fama mundial, ha utilizado diversas técnicas y materiales en sus obras, pero ha dado preferencia al modelado y la fundición en bronce. La figura humana a través del tiempo ha sido una constante, ofreciendo su particular visión de las emociones y sentimientos del hombre.

El escultor estudió en la Universidad de Notre Dame, Indiana, en Estados Unidos, donde obtuvo los títulos de Bachiller en Filosofía y Master en Arte. En Italia continúo sus estudios de Teología en la Universidad Gregoriana de Roma. Desde 1967 a 1968 estudió en Alemania occidental con el escultor Waldemar Otto, quien marcó sus comienzos como artista. Desde su regreso a Chile en 1969, se ha dedicado hasta el día de hoy a la escultura, medio por el cual ha podido expresar sus inquietudes y sentimientos.

Tiene obras monumentales a gran escala tales como sus célebres “manos” emplazadas en diversos lugares del mundo como Punta del Este (Uruguay) y en el desierto de nuestro país (Antofagasta).

“La Mano de Punta del Este” (Uruguay) se transforma en símbolo de la ciudad. Aparece en afiches, poleras, postales, conciertos y es un lugar obligado para visitar y fotografiarse; “La Mano de Madrid” (1987) se enmarca dentro de la exposición “Chile Vive”, organizada por el Ministerio de Cultura de España y “La Mano del Desierto” (1991 -92) es “quizás mi obra preferida. Nace de una iniciativa personal acogida por un grupo de antofagastinos, construida en malla de fierro sobre una estructura de acero”, cuenta el propio artista.

fuente: Oasis.cl